miércoles, 21 de junio de 2017

PREMIO COLEGIO SALUDABLE


La Fundación Chile Vive Sano realizará por primera vez el Premio Colegio Saludable, que busca reconocer a aquellos establecimientos educacionales que contribuyan al desarrollo de hábitos saludables en sus alumnos a través de estrategias de promoción de salud escolar.
Pueden postular todos los establecimientos educacionales de Chile (educación pre-escolar, básica y/o media), en una de las tres categorías:
  • Colegios Municipales
  • Colegios particulares subvencionados
  • Colegios particulares pagados
Para participar, se debe completar el formulario online junto con la información requerida.
Se premiará al 1°, 2° y 3° lugar de las tres categorías en competencia.  El primer lugar de cada categoría recibirá un juego modular para el establecimiento. Además, los ganadores recibirán un galvano de reconocimiento.


Para más información y para participar, usa este enlace




COLUMNA. EL ROL DE LOS DIRECTORES: DE LA CALIDAD DE LA SALA DE CLASES A LA CALIDAD DE LA ESCUELA

Columna de Juan Pablo Valenzuela, Coordinador CIAE de Mejor Matemática y Jefe de Área de Investigación y Evaluación de Políticas y Prácticas en Liderazgo Educativo de Líderes Educativos.

Al interior de cada colegio existe una alta diversidad entre los docentes, tanto en sus conocimientos disciplinarios, prácticas pedagógicas, manejo del clima escolar o incluso en la asistencia regular y realización oportuna de sus clases. En la experiencia desarrollada por Mejor Matemática, una pequeña iniciativa destinada a promover la mejoría de la enseñanza de esta disciplina en educación básica de algunas escuelas vulnerables de la Región Metropolitana, pudimos apreciar que la calidad de la interacción de los docentes de 1º a 8º básico con sus estudiantes es mucho más diferenciada al interior de cada establecimiento que entre las comunidades participantes. Sin embargo, esta heterogeneidad de capacidades en las escuelas es raramente aprovechada para que los docentes más destacados en algunos ámbitos sean un recurso para el desarrollo de sus colegas. Por falta de tiempo, por escasas prácticas de colaboración o simplemente porque son invisibles, las buenas prácticas de un docente no se reconocen como un recurso valioso para el mejoramiento escolar.

Por otra parte, de poco les sirve a los alumnos tener buenas experiencias de aprendizaje en matemática u otra disciplina en 1º y 6º básico, o solo para el 4ºA. Es necesario que en el resto de los grados y cursos de la misma escuela, tengan estas experiencias. No solo necesitamos algunos buenos profesores en la escuela, sino que necesitamos toda una buena escuela. En este contexto, una situación que hace aún más difícil lograr este objetivo es que los docentes más efectivos son más difíciles de retener en el sistema escolar. Ellos, con mayor frecuencia que sus pares menos efectivos, se cambian de establecimiento o abandonan el sistema escolar; situación aún más crítica entre las escuelas vulnerables y de bajo desempeño.

De igual forma, en la experiencia de Mejor Matemática pudimos comprobar que una gran parte de los docentes de las escuelas vulnerables desea y puede mejorar su trabajo con los estudiantes. Observamos importantes esfuerzos en diversos ámbitos, tales como instalar prácticas de trabajo colaborativo entre los niños, mejorar el clima de la sala de clases, promover el pensamiento matemático o utilizar las producciones matemáticas de los propios estudiantes para potenciar los aprendizajes. Pero el fortalecimiento de las competencias profesionales alcanzado termina siendo un logro individual y solo para la sala de clases de esos profesores. Para tener toda una buena escuela   se requiere una práctica regular de trabajo del conjunto de la escuela, que se comparte entre los maestros, se sigue perfeccionando en el tiempo y se enseña a los nuevos profesores que ingresan al colegio. Solo los líderes escolares, especialmente sus directores y directoras, pueden avanzar en estos logros para el conjunto de su escuela o liceo.

¿Por qué solo lo pueden lograr los equipos directivos? Porque solo ellos pueden priorizar el trabajo colaborativo al interior de la escuela con acciones regulares y permanentes, con los tiempos suficientes y con modalidades que efectivamente generen mayores capacidades entre todos los profesores; son los responsables de distribuir adecuadamente los docentes entre los cursos y asignaturas que enseñarán; determinan la habitualidad y relevancia que tendrán las prácticas para el mejoramiento continuo del trabajo en aula como la observación y retroalimentación; planifican e implementan  mecanismos de seguimiento de cobertura curricular, así como los mecanismos de evaluación de los aprendizajes de los niños; planifican e implementan  la mayor parte de las acciones y estrategias de formación continua de los docentes; son los responsables de asegurar una alta tasa de asistencia de todos los niños como también de todos los profesores.

En síntesis, los directivos lideran una cultura interna que permite un compromiso personal y profesional del conjunto de los docentes con el proyecto educativo de la escuela, generando la convicción de que todos los niños pueden aprender y teniendo altas expectativas de lo que pueden alcanzar, y que la principal responsabilidad de ello recae individual y colectivamente en el equipo directivo y docente de la escuela.

De igual forma, en el estudio Lo Aprendí en la Escuela (LOM, 2014), junto a casi veinte investigadores, descubrimos que apenas una de cada diez escuelas logra un mejoramiento sostenido e integral en el tiempo. Además, descubrimos que entre las comunidades escolares que se encuentran en una situación crítica de desempeño y gestión, el director o directora es el factor más relevante para iniciar este tipo de trayectoria. En los establecimientos que muestran un mejoramiento sostenido son ellos los que construyen una visión compartida, levantan las expectativas del conjunto de la comunidad escolar, priorizan las áreas y acciones que permitan movilizar a la comunidad en una misma dirección y que respondan a los factores más críticos para revertir la situación actual, y comienzan a desarrollar prácticas de trabajo colaborativo y pedagógico que permiten compatibilizar mejoras en la gestión administrativa y financiera. Mejorar gradualmente los aprendizajes y oportunidades educativas de todos los niños y no solo de los cursos y asignaturas que rinden el SIMCE, tiene una alta prioridad.

Lograr una clase más efectiva, más participativa y atractiva para sus estudiantes puede ser tarea de un docente. Lograr que estos atributos sean de toda una escuela, y que ello permita que ésta se encamine hacia una trayectoria de mejoramiento sostenido, solo puede ser liderado por su equipo directivo.

Fuente: Lideres educativos

lunes, 12 de junio de 2017

ARTÍCULO: ENSEÑAR Y APRENDER EN EL SIGLO XXI

Reflexión de Manuel Álvarez Trongé, Presidente de Educar 2050, sobre los desafíos de la educación en un mundo diverso y complejo.

Aprendizaje continuo para cambiar el mundo. Éste fue el mensaje central. Doscientos representantes de organizaciones educativas con presencia en todo el planeta fuimos invitados a la Escuela de Educación de Harvard. El objetivo: conformar una plataforma para colaborar en la mejora de la educación que el siglo XXI demanda.

El tema se ha convertido en urgente. Estamos en tiempos turbulentos. La amenaza nuclear se presenta en momentos de cambios dramáticos para la humanidad. La inteligencia artificial y la robótica están reemplazando el trabajo humano, el uso universal de Internet a través de los celulares ha revolucionado el acceso al conocimiento y los avances de la genética están dando lugar a bebes cuasi perfectos, con los desafíos éticos que ello supone. Es por ello que se nos convocó a repensar la educación de las generaciones de este siglo.

Debemos educar para la paz y adaptar las competencias que el nuevo ser humano necesita. Es que se educa para la vida y es la vida misma la que se está transformando. Enseñar es lograr que el alumno aprenda conocimientos de fondo y habilidades de forma para su vida adulta. Pero esto no basta: educar es un concepto más amplio e incluye los criterios necesarios para aplicarlos. Como explica el profesor de Harvard Fernando Reimers, las destrezas centrales del siglo XXI son: 1) competencias cognitivas que abarcan las básicas de conocimiento general (PISA), a las que se suman, entre otras, el pensamiento crítico, la resolución de problemas y la toma de decisiones con creatividad e innovación; 2) las interpersonales, que incluyen la apertura intelectual y la actitud ética para el trabajo, y 3) las intrapersonales, que comprenden las aptitudes para el trabajo en equipo (empatía, negociación) y para el liderazgo. Esta apretada síntesis nos obliga a preguntarnos: ¿está preparada la educación argentina para este futuro que ya llegó?

No se trata de responder sólo con cambios en el currículo. La llave de una buena educación seguirá estando en los llamados "entornos de aprendizaje" que representó la escuela en el último siglo, pero que no quiere decir que lo lidere en el próximo. Hay que entender que continuarán siendo los padres los grandes responsables de la educación y que por supuesto los maestros tendrán un rol decisivo, pero no ya como propietarios del saber (Internet ya venció al docente en esa pulseada intelectual), sino como agentes reflexivos de ese conocimiento.

Lo apasionante son también los cambios de forma que se presentan, que incluyen el aprendizaje de los alumnos siendo "profesores" de sus compañeros y maestros, y el aprendizaje por "proyectos" que nada tienen que ver con la memorización y el examen tradicional.


Fuente: Reduca

martes, 6 de junio de 2017

ARTÍCULO: KiVa EN CHILE. Las metas que busca el exitoso sistema contra el bullying

La metodología finlandesa se lanzó oficialmente en el país, con un desafío que va más allá de terminar con el acoso escolar, sino que también hacer conciencia de que los pares pueden hacer la diferencia

Un niño indefenso se enfrenta a las burlas y hostigamiento de uno de sus compañeros. Alrededor, sus pares miran la escena. Esta situación ficticia puede ser una realidad en más de un colegio chileno, situación que la implementación del método finlandés KiVa pretende terminar, pero no enfocándose en víctima y victimario, sino que en “ellos”, en los demás.

El programa KiVa comenzó a implementarse en marzo de 2017 en 26 colegios de la Región Metropolitana de forma oficial, teniendo como objetivo controlar los casos de hostigamientos escolares que se viven en el país. La metodología traída desde Finlandia y adaptada para el contexto local considera que -según un estudio de la Universidad Católica- el 4,5% de los estudiantes chilenos se sienten víctimas de bullying, mientras otro 12% está en el tramo que varía entre hostigador y hostigado. Sin embargo, lo que hace atractivo al sistema -y que se destaca como base de su éxito- es el enfoque: ya no es el matón y la víctima los importantes, sino que la reacción de los espectadores los que podrían determinar si un niño o no puede sufrir vulnerabilidad escolar.

“Las escuelas no es tan sólo del logro académico. Las relaciones entre los pares de la mayor importancia; son fuentes de gozo, pro a veces pueden ser fuente de sufrimiento”, recalcó Christina Salmivalli, académica gestora del programa que hoy llega a Chile.
Finlandia se podría considerar un país “pequeño”. Con una población de 5.5 millones de habitantes, tiene un total de 2.400 colegios educación básica, entre el primer y noveno grado (lo que en Chile sería I° medio). Pese a tener los primeros lugares de las pruebas PISA, el país tenía un índice negativo: cerca del 10% de la población escolar no lo pasaba bien en sus colegios. Es decir, era víctima de problemas en la convivencia escolar.

Para entender este fenómeno, primero es necesario definir el hostigamiento, acoso o bullying, entendido como una conducta dañina repetitiva y sistemática en una persona que se ve más débil. La víctima tiene un estatus social más bajo y encuentra muy difícil defenderse a sí mismo. Este tipo de violencia se diferencia de peleas de dos niños iguales o que se consideran pares. Asimismo, el bullying puede tener consecuencias severas y a largo plazo en quien lo sufre: ser víctima de bullying, por ejemplo, es una factor de riesgo en la depresión adultos, mientras quienes cometen los hostigamientos tienen a validar las agresiones como forma de conducta siendo más propensos a cometer acciones criminales.

“El bullying está en todas partes. Entre un 10 y 30% de la población estudiantil sufre bullying a nivel mundial“, destaca Salmivalli. Por ellos, el KiVa se basa en la investigación y en el rol de los testigos de bullying. “Todo antes se trataba del matón y la víctima. Sin embargo, comenzamos a hacer una investigación distinta. Al ver el rol de los espectadores -cómo responden y cuáles son las concecuencia de sus accione- nos dimos cuenta que la mayor parte tienen actitudes en contra del bullying, pero cuando están en grupo se mantienen la conducta del bullying y las estimulan. Pueden no hacer nada o reforzar a los matones, como por ejemplo riéndose“, expuso la creadora del sistema durante su lanzamiento en Chile.


Y es que los testigos son importantes. “Los estudiantes que sufren el bullying y tienen un par que los apoya, se siente mucho mejor y se sienten menos deprimidos. Es crucial tener alguien, incluso una sola persona que diga ‘tu estás bien y lo que otros están haciendo está mal'”, contó Salmivalli, recalcando que “el recuerdo más traumático para quienes sufrieron hostigamiento no era las acciones del matón, sino que a todos parecía no importarles, todos se reían y no hicieron nada“.

Si bien reconoce que la ansiedad social es un factor de riesgo, el contexto de la sala de clases es más importante que las personalidades de los involucrados en la relación víctima-victimario. “No necesitamos a cambiar a los estudiantes victimizados y hacerlos menos vulnerables. No deberíamos cambiar los factores de vulnerabilidad, podemos cambiar a la reacción de los testigos y con eso reducir la perpetuación del bullying”, destacó la investigadora.

“Las víctimas tienen que sentir que son ayudadas y, con el conjunto con los estudiantes, crear conciencia de que somos todos parte de esto: el grupo puede ser parte del problema… y de la solución“, concluyó la docente.

Con la implementación del programa en Chile -el primer país sudamericano en importar el método-, se esperan tener los primeros resultados en noviembre, intentando tener cifras similares a las de Finlandia: en el primer año de la implementación del programa la percepción del bullying en clases pasó de un 10 a un 4%. Asimismo, bajó ansiedad social de los estudiantes, teniendo una recepción más positivas de los pares, mientras que la motivación académica aumentó.

Fuente: eldinamo.cl

lunes, 5 de junio de 2017

ENSAYO PSU UNIVERSIDAD DE LOS ANDES

Universidad de los Andes te invita el próximo 10 de junio a vivir junto a tus amigos la experiencia de preparar la PSU, y así poner a prueba tus conocimientos.

 Actividad gratuita.

Para más información, usa este enlace

CAPACITACIÓN: PUC SEDE VILLARRICA

ESCUELA DE INVIERNO 2017

Para más información pincha aquí

CAPACITACIÓN


Conferencia Episcopal – Pontificia Universidad Católica de Chile – Duoc UC

VI CONGRESO DE EDUCACIÓN CATÓLICA

Nuestra misión en el Chile de hoy





Reserva tu cupo: http://www.educacioncatolica.cl/
https://form.jotformz.com/71306452378659